Historia del Vino en México, Parte II

Historia del Vino en México, Parte II

Después de que Carlos III expulsara a los jesuitas, Junípero fue enviado a Loreto Baja California y, con ayuda de los dominicos continúa las labores inconclusas, administrando las misiones ya edificadas y construyen otras nueve misiones entre las cuales se encuentran San Diego, Santa Mónica, Los Ángeles, San Francisco entre otras.

En esta etapa, los misioneros que protagonizaron la producción vitivinícola en México seguían negándose a acatar las medidas y siguieron produciendo vinos, argumentando que sólo eran utilizados para consagración y autoconsumo. Fue así como el rey Carlos VI, en 1803 aplica nuevas medidas contra la producción del vino novohispano y ordena al virrey José de Iturriaga que sean arrancadas todas las viñas existentes, pues seguía habiendo una baja significativa en los vinos originarios de España.

En contra de las órdenes, Miguel Hidalgo el cura de la parroquia en Dolores Guanajuato, enseñó a los lugareños el arte de plantar vid y producir vino. Una de las acusaciones en su juicio de residencia fue precisamente la violación a la orden emitida por Felipe II dos siglos atrás.

Una vez que México logra su independencia, Agustín de Iturbide crea el arancel del 35% a la importación de cualquier vino extranjero, con la finalidad de impulsar el desarrollo de la industria vinícola en México.

A finales del siglo XIX, la familia Concannon, pionera de la viticultura en California (Livermore Valley) persuadió al gobierno mexicano que aprovechara el potencial vitivinícola del país e introdujo algunas docenas de variedades francesas en México.

Hacia 1900 gran parte de los viñedos mexicanos quedaron destruidos por la filoxera, además los problemas políticos perturbaron el país durante muchos años después de la revolución  de 1910.

En 1906, un grupo de aproximadamente 500 Rusos que huían del régimen zarista deciden emigrar al Valle de Guadalupe Baja California, convirtiéndose en los pioneros en plantar uva para vino en esta zona.

En 1948, fue creada la Asociación Nacional de Vitivinicultores, que afilió inicialmente a 15 empresas. En el período comprendido entre los años 1950 y 1954 se incorporaron 14 compañías más. Para el año de 1970 México ingresa a la Organización Internacional de la Viña y el Vino con sede en Francia, un gran paso para la industria del vino en México.

Debido a la gran devaluación del peso con José López Portillo, al abrir fronteras, la uva se comenzó a vender a seis centavos de dólar por kilo, y ante la falta de mercado, la gran mayoría de los viñedos fueron arrancados. De las 3,500 hectáreas que había solo quedaron 300 y muy pocos pudieron subsistir.

Años más tarde, la industria vitivinícola en México comenzó a repuntar gracias a la apertura de los viñedos al enoturismo. Hoy en día puedes visitar diferentes casas vinícolas como Finca Sala Vivé, donde puedes aventurarte a vivir las experiencias enoturísticas que tiene preparadas para ti.

 

 

 

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