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La Primavera en el Viñedo

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La Primavera en el Viñedo.

Ha llegado la primavera y con ella el aumento de temperatura en el ambiente, es imposible no disfrutar de los cambios que podemos contemplar en los árboles y las flores que comienzan a deslumbrar el paisaje con sus follajes y colores. Estos cambios también podemos contemplarlos en el viñedo, pues las vides nos regalan día a día diferentes postales de la evolución de su ciclo.

La vid es una planta perenne que tiene un ciclo vegetativo anual, en el cual podríamos interpretarlo como un dormir y despertar. 

Después del reposo o dormancia de la planta, esta queda solo con el  tronco, brazos y sarmientos, solo la parte leñosa. Y a finales del invierno los viticultores realizan la poda, para ayudar a mejorar el rendimiento y la calidad de las uvas que posteriormente nacerán, es justo después de esta etapa donde podemos observar el fenómeno conocido como lloro, que es el que marca el inicio de una nueva añada para el viñedo y con ello se reactiva el metabolismo de la vid ya circulación de la savia.

A principios de primavera, comienza otra de las fases del ciclo vegetativo que se conoce como desborre. El aspecto de la planta, específicamente en las yemas, comienza a hincharse formando una borra donde se concentra toda la información genética de la vid, y gracias al aumento de la temperatura, las raíces pueden absorber los nutrientes del suelo. Con el desborre, la parra nos da la señal del inminente crecimiento de los pámpanos y anuncia el inicio de la nueva cosecha.

La Primavera en el Viñedo

Con la aparición de los primeros brotes, nos indican que la vid ha comenzado a desarrollarse, primero salen las hojas que poco a poco se extienden por los brazos y sarmientos, y  posteriormente, podemos contemplar que se comienzan a formar racimos muy pequeños. Es importante que la planta se encuentre en buenas condiciones pues a pesar del aumento de temperaturas en algunas partes del mundo se llegan a presentar las temidas heladas de primavera que pueden provocar un choque térmico en las parras y bloquear su capacidad de fotosíntesis.

Una vez que comenzamos a tener días más estables de sol y al aparecer las primeras hojas inicia la etapa conocida como foliación, y los trabajos de transpiración, respiración y fotosíntesis, se vuelven esenciales para el desarrollo de la planta. Con el oxígeno y agua que reciben las hojas nos indican que la vid tiene suficientes moléculas de los ácidos y azúcares (que más tarde darán lugar al fruto) cumpliendo su función clorofílica o fotosíntesis, siendo una de las etapas responsables de producir el grado alcohólico.

La Primavera en el Viñedo

Así inician los procesos de floración, donde las polinizaciones son por medio del viento, ya que la vid es una planta hermafrodita y no requiere de la polinización de las abejas. Una vez que sucede este evento, la parra comienza su proceso de cuajado que es como tal la formación de la baya, que sería a finales de la primavera e inicios del verano.

Cabe mencionar que el vino no depende solo de la producción o elaboración, estamos a merced completamente de la naturaleza para que cada año produzca un vino único, debido a que las añadas son diferentes porque su arte se vive en la expresión del clima y la tierra. 

La primavera nos recuerda los inicios del año, la alegría de las estaciones, donde está presente un estado jovial y conmemorativo del año, que transmiten más esperanza y calidez. 

4 comentarios de “La Primavera en el Viñedo

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