fbpx

Terroir: La expresión del vino

Terroir: La expresión del vino

Terroir: La expresión del vino. El terroir o terruño, es una conjunción entre suelo y clima, brindándole un estilo al vino, siendo influenciado por la química del suelo y las horas sol o lluvias.

 

Para los amantes del vino como enólogos, sommeliers y conocedores, el terroir es de suma importancia por su estructura organoléptica. ¿Qué quiere decir esto? Por ejemplo,  si compro una botella de vino con variedad Malbec de una bodega y otra de la misma variedad pero de otra bodega, no podemos esperar a que estas sepan igual, aunque las dos sean de un vino joven, de crianza o reserva; cambian completamente sus aromas y sabores si son de diferente país o diferente clima, incluso si son vinos dentro del mismo territorio nacional. 

Es por eso que en el mundo del vino tendemos a escuchar la frase “el vino se hace en el viñedo”, con esto podemos decir que el terroir en un vino es la expresión de su lugar de procedencia.

Con respecto al terruño, existen tres climas con ciertas variables que junto con el suelo forman sus denominaciones de origen, su composición química, organoléptica etc. 

Estos climas son Mediterráneo, Continental y Atlántico.

 

  • Clima Mediterráneo: Este clima se caracteriza por tener temperaturas moderadas a lo largo del año, sin variar demasiado en sus estaciones. Permitiendo acabar con la maduración de las uvas obteniendo vinos corpulentos con niveles de alcohol elevados, tal es el caso de España, Grecia e Italia y algunas zonas de Francia. Esto quiere decir también vinos destacables en aromas frutales y mayor componente en sus antocianos. (Pigmento natural en las pieles de las uvas)

Suelos usualmente arcillosos, arenosos y pedregosos: Estos vinos tienen cualidades como grado alcohólico elevado, son corpulentos y con buena capacidad de crianza. Entre las variedades que podemos ver en estos tres suelos están Cabernet Sauvignon, Sangiovese, y Tempranillo.

 

  • Clima Continental: Los veranos se caracterizan por ser muy cálidos y las noches frescas, inviernos y primaveras frías. Este clima favorece una mejor maduración de los taninos y mayor cantidad de ácidos, recordándonos así a los clásicos vinos franceses de borgoña. 

Suelos usualmente de grava, tiza y granito: Las cualidades de estos vinos se caracterizan por ser frescos, sutiles, ligeros y de una alta calidad. Podemos encontrar variedades de uva como Pinot noir, Chardonnay y Riesling.

 

  • Clima Atlántico u oceánico: Se distingue por sus temperaturas suaves, lluvias constantes durante todo el año y una menor insolación. Este clima favorece a la obtención de vinos ligeros, aromas florales, frutales y herbáceos. Países con este tipo de clima son Chile, Nueva Zelanda y Estados Unidos.

Suelos usualmente son calizos-arcillosos: Las cualidades que destacan en estos vinos es que son aromáticos y estables con capacidad de crianza. Destacando uvas como Cabernet Franc, Tempranillo y Pinotage.

 

  • Microclimas: Es una zona con características climáticas generales muy diferentes y distintivas en lugares muy específicos, con vientos que ayudan a la polinización de las parras. Es aquí donde podemos encontrar el término que se conoce como Viticultura Extrema donde el tema de la altura y el comportamiento de las temporadas imperan en el resultado de un buen vino. 

En el Valle de Bernal, tiene una viticultura extrema destacando una altura de 2000 msnm, primaveras cálidas y veranos lluviosos, regalándonos una identidad y vinos distintivos de la zona. Caracterizados por ser vinos muy aromáticos, frutales, y con un buen nivel de alcohol.

 

El terruño nos permite identificarnos con el producto final, cabe mencionar que no tendríamos la magia que encontramos en una copa de no ser por el balance por su origen, zona y por supuesto la intervención de la mano del hombre.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *